Una conservación adecuada ayuda a mantener durante más tiempo el aroma, la textura y el aspecto de las flores CBD. Los principales factores que aceleran su deterioro son la luz directa, el exceso de calor, los cambios de humedad y una exposición prolongada al aire.
Utiliza un recipiente adecuado
Guarda el producto en su envase original cuando este cierre correctamente. También puede utilizarse un recipiente limpio, seco, opaco o de vidrio protegido de la luz. El cierre debe limitar la entrada constante de aire y olores externos.
Evita la luz y las fuentes de calor
La luz solar directa y las temperaturas elevadas pueden modificar el color y el perfil aromático. Elige un armario o cajón fresco, seco y alejado de radiadores, ventanas y aparatos que generen calor.
Controla la humedad
Un ambiente excesivamente húmedo favorece la aparición de moho, mientras que uno demasiado seco puede hacer que la flor pierda textura y aroma. No introduzcas agua, cáscaras de fruta ni otros remedios caseros en el recipiente.
Manipula solo la cantidad necesaria
Abrir el envase repetidamente aumenta la exposición al aire. Utiliza utensilios limpios y evita tocar todo el contenido cada vez que necesites revisar una pequeña cantidad.
Cuándo no utilizar el producto
Si detectas humedad anormal, olor desagradable, manchas sospechosas o signos de moho, no utilices el contenido. Conserva siempre la etiqueta y el lote por si necesitas consultar al vendedor.
Consulta las instrucciones específicas del fabricante, ya que el envase y la fecha recomendada pueden variar entre productos.
